No Puedes huir

No puedes huir de ti, no puedes huir de lo que deseas, no puedes huir de lo que te acaba alcanzando.

Intentas racionalizarlo, verlo desde otra perspectiva pero cuando la solución es verlo tal y como es, no puedes huir, no debes huir.

Se hace difícil llamar a las cosas por su nombre, afrontar la realidad, intentamos maquillarla, transformarla en algo que no es pero que suena mucho mejor y es un error no querer aceptar lo que viene, o lo que somos, tal y como se presenta. Es un error porque a la hora de poner solución a una disyuntiva se intenta ajustar la respuesta a lo que consideramos que es más adecuado en ese momento, pero si partimos de que el planteamiento inicial es erróneo, las medidas a implementar no satisfarán la problemática y ahí es dónde empieza a complicarse todo.

Imagina que se te pincha la rueda del coche pero decides reparar el motor, ¿qué crees que pasará si obvias la rueda y te centras en buscar la avería en el motor? Pues que el esfuerzo por hacer que el coche vuelva a funcionar correctamente se va a convertir en un trabajo tedioso e inútil. ¿Qué te lleva a no querer aceptar que el problema está en la rueda?, ¿el desconocimiento?, ¿el miedo a enfrentarte al problema real y a sus posibles consecuencias?, ¿la dificultad para aceptar que el problema está en la rueda? No puedes huir, puedes esconder la cabeza debajo de la almohada, tal vez un ratito pero no huyas. Hazte dueño de tu vida, acepta quién eres y lo que la vida te trae, no ignores lo que te rodea porque en apariencia creas que no te sirve, no subestimes tu entorno, hay más tesoros alrededor tuyo de los que estás dispuesto a encontrar.

Esto no implica que no debas volar si lo deseas, hazlo sin olvidarte de que no solo el destino es lo que importa.

 

Observa tu entorno laboral, a tu familia, a tus amigos, tu cultura, ¿qué ves? Tómate un momento, párate y observa. ¿Qué prefieres ver?, observa desde la sencillez, se simple, deja que el instinto fluya con lo que percibes.

Especialmente en ámbitos como el amor y la familia es dónde más distorsión hay entre lo real y lo deseado.

La cultura en la que uno ha crecido, el ámbito cultural en el que se habita y la moralidad son áreas de importante conflicto entre lo que se ve y lo que se siente.

 

Todo lo que te rodea tiene capacidad para limitarte y para potenciarte, solo tienes que aprender a mirar y ser creativo con lo que encuentres. Si aún no sabes mirar, entonces concentra tus esfuerzo en buscar el apoyo apropiado que te acompañe en ese aprendizaje.

 

Crea, Thinking In Yellow